Ya casi llegando al nuevo milenio, ya recogiendo las semillas de cantar en bares y estar con bandas de amigos, fue como vinimos a conocer a Jimena Ángel con este disco. Bajo el alter ego de Pepa Fresa, Jimena salió de esos espacios y los pequeños eventos a ser el producto sonoro de una multinacional. El salto fue bueno, permitiéndole con este disco llegar a otros públicos que luego la vieron como actriz en una telenovela Además, estando en un medio donde al menos el 90% de los involucrados son hombres, donde el ambiente de egos, de envidias y malos comentarios, vienen de parte del medio masculino, el que haya una voz más enfocada a hacer sentirnos confortantes en el blues, el rock, el reggae, el funk y melodías colombianas en la onda del bambuco, llama más adeptos.

Pepa Fresa venía a ser una alternativa de rock y música urbana, con la particularidad de tener a una mujer que entraba a formar parte del medio donde precisamente no eran muchas las mujeres que estaban y donde además los clisés de las “nenas rockeras” persisten. Jimena tuvo una buena banda de respaldo, con la cual pudo presentar su disco en varias ocasiones. Mujer de agua, fue una canción que se escuchó en algunos espacios y hasta algunos creyeron que habría un segundo disco, luego de ver cómo se tenía el supuesto respaldo de una multinacional.

La dicha llegó y se quedó aquí. Pepa Fresa se quedó con el nombre, Jimena con la voz. Luego estuvo en Sidestepper y en Sonorama como invitada. Rondó en producciones de televisión donde se creyó iba a ser más reconocida (la telenovela El amor es más fuerte y hasta es una de esas ferias de la miseria, la alegría y la verdad conocida como reality; La isla de los famosos segunda parte). Tuvieron que pasar años de andanzas musicales para que Jimena volviera a relucir como solista, que es lo que se espera que suceda ahora que viene respaldada por Juanes y por Universal Music Mexico.